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Revestimiento De Cemento

PROCESO DE REVESTIMIENTO DE CEMENTO

El revestimiento interior del mortero de cemento para la tubería de hierro dúctil y sus accesorios para servicio de agua está de acuerdo con ISO 4179 y AWWA C104. La tubería con revestimiento de cemento también se suministra para servicio de drenaje y para otras aplicaciones distintas.

ACIPCO aplica un revestimiento interior de mortero de cemento resistente a los sulfatos a la tubería de hierro dúctil. El mortero de cemento, resistente a los sulfatos, utiliza un cemento tipo Portland según ASTM C150 y cumple con los requerimientos químicos de BS 4027. El revestimiento interior es aplicado usando un proceso de centrifugado a alta velocidad. Usando este método se mantiene un excelente control de calidad del revestimiento interior de cemento. Los revestimientos que ACIPCO produce son densos, de acabado muy liso y uniforme y muy bien adheridos a la pared del tubo, y ofrecen muy poca resistencia de fricción contra el flujo del agua.

El tubo se gira a una velocidad angular muy alta acompañada de una vibración para producir un revestimiento denso. Esta alta velocidad de centrifugado hace que el agua y la lechada emerjan a la superficie del revestimiento. La lechada es inmediatamente limpiada de la superficie del tubo con agua. Usando este proceso desarrollado por ACIPCO, no hay necesidad de pulir los revestimientos o de usar aditivos para el cemento del mortero. El resultado inmediato es un revestimiento de mortero de cemento muy liso, denso, y perfectamente bien compactado.

Después de aplicar el proceso, los revestimientos se curan en un medio ambiente controlado para prevenir la pérdida rápida de humedad en el mortero.

Tubería de hierro dúctil con revestimiento interior de cemento, lista para ser embarcada.



REVESTIMIENTO DE CEMENTO

Espesores
normales de
revestimientos
de cemento
Diámetro
del tubo

(mm)
Espesor
nominal

(mm)
100-350 3
350-600 5
700-1200 6
1400-1600 9

Esta tabla muestra los espesores recomendados según ISO 4179 para el revestimiento interior de cemento de tuberías de hierro dúctil. Para otras condiciones de servicio pueden ser necesarios mayores espesores. Consulte a ACIPCO para detalles específicos.



DESARROLLO HISTÓRICO DE LOS REVESTIMIENTOS
DE MORTERO DE CEMENTO

Las primeras tuberías de hierro gris no tenían revestimiento o recubrimiento exterior, simplemente eran instaladas en las condiciones en que salían de los moldes después del proceso de limpieza. Después de muchos años se hizo evidente que el interior de la tubería podía ser afectado por ciertos tipos de aguas. El uso de recubrimientos del tipo bituminoso se propuso y la mayor parte de la tubería de hierro gris vendida para sistemas de agua después del año 1860 se suministró con un recubrimiento y revestimiento interior bituminoso aplicado en caliente, usualmente, de una resina de alquitrán fundida. En algunos sistemas en donde el agua era relativamente dura y ligeramente alcalina la protección bituminosa era, en general, efectiva; en cambio cuando el agua era ácida o suave, se encontró que ocurrían problemas, tales como que el agua se volvía rojiza o mohosa, y se presentaba una reducción gradual en la capacidad del flujo a través del tubo. El agua agresiva penetraba las fallas en la cubierta de alquitrán y se producía incrustación. La necesidad de un revestimiento mejor de la tubería para combatir la incrustación condujo a investigación y experimentos con mortero de cemento como un material para el revestimiento.

En 1922 ACIPCO desarrolló el primer tubo de hierro gris revestido con cemento, el cual fue instalado en los sistemas de distribución de agua de Charleston, Carolina del Sur. Esta tubería se revistió utilizando una lanza que se movía a lo largo del tubo y que proyectaba el mortero en forma circular sobre las paredes del mismo. Las pruebas de fricción del flujo conducidas en 1981 muestran que esta tubería, que fue la originalmente revestida con cemento, ha conservado un coeficiente de Hazen-Williams (valor "C") de 130.

Desde 1922 se han logrado grandes mejoras en la producción del revestimiento de cemento para tuberías de hierro, los tubos revestidos con mortero se centrifugan en la planta para asegurar que el máximo control de calidad posible se mantiene y que un espesor uniforme del mortero es constante a lo largo de todo el tubo. Los revestimientos de cemento evitan la incrustación al crear un medio de alto pH en la pared del tubo y proporcionando una barrera física contra el agua. Los revestimientos de cemento también son lisos, lo cual resulta en un alto coeficiente de flujo. La tubería de hierro dúctil instalada en los sistemas de agua de la actualidad normalmente se suministra con un revestimiento de mortero de cemento a menos que el cliente especifique algún otro tipo. Para las tuberías de hierro gris aún en servicio que no tienen revestimiento interior, se puede hacer un trabajo de limpieza y revestido en la obra en forma económicamente factible para restablecer la capacidad hidráulica.



PROPIEDADES DE REVESTIMIENTOS DE CEMENTO

Las propiedades protectoras de los revestimientos de cemento se deben a dos características del cemento: la primera es una reacción químicamente alcalina del cemento, y la segunda es la reducción gradual de la cantidad de agua en contacto con el metal. Cuando un tubo revestido de cemento se llena con agua, el agua permea los poros del revestimiento liberando una considerable cantidad de hidrato de calcio. El hidrato de calcio reacciona con el bicarbonato de calcio en el agua para precipitar carbonato de calcio, el cual tiende a tapar los poros del mortero y prevenir el paso de agua adicional. La primera agua en contacto con el hierro a través del revestimiento, disuelve algo del metal, pero la cal libre tiende a precipitar el hierro como un hidróxido de hierro, lo cual también obtura los poros del cemento. Los sulfatos también se precipitan como sulfato de calcio. A través de estas reacciones, el revestimiento proporciona una barrera física y química ante el agua corrosiva.



COMPORTAMIENTO A LA FLEXIÓN

Se han hecho pruebas de flexión anular en tubos completos revestidos de mortero de cemento para verificar su comportamiento bajo cargas de relleno del terreno. Estas pruebas han revelado que las fallas del revestimiento de mortero de cemento y su subsecuente desprendimiento ocurren a los lados del tubo, a las tres y a las nueve horas del reloj debido a compresiones con deflexiones en el rango del 6 al 12% del diámetro inicial. El diseño del espesor de la tubería de hierro dúctil limita la desviación máxima permisible del diámetro del tubo a un 4%. Esto da como resultado un factor de seguridad mínimo de 1.5 y a veces tan alto como 3.

El agua acarrea distintas cantidades de diferentes iones como resultado de sales solubles presentes en los suelos. El agua que tiene muy bajo contenido de iones es muy agresiva al hidróxido de calcio contenido en los cementos hidratados debido al bajo contenido de carbonatos y bicarbonatos del agua. Las aguas blandas pueden también tener características ácidas debidas a la presencia de CO2 libre.



RESISTENCIA A AGUAS BLANDAS Y ÁCIDAS

Cuando el revestimiento de mortero de cemento está sujeto a la presencia de agua muy blanda, el hidróxido de calcio, CA(OH)2, aparece como lechada. La concentración de lechadas se incrementa con la agresividad del agua y el tiempo residual de la misma en el tubo y es inversamente proporcional al diámetro del tubo. Estas aguas también atacan los hidratos de silicato de calcio, los que forman la mayor proporción de los hidratos de cemento. Aunque el hidrato de silicato de calcio es casi insoluble, las aguas blandas pueden hidrolizarlos progresivamente y transformarlos en sílica gel, que resulta en una superficie suave con baja resistencia mecánica.

El sello del recubrimiento retardará este proceso de la lechada y la atacará en gran parte. Sin embargo, como se menciona antes, hay muy pocos países que tienen aguas lo suficientemente agresivas como para hacer necesario el uso de un sello del revestimiento. También, aguas tan agresivas pueden causar que los metales tóxicos desprendan lechadas en las instalaciones caseras, dificultando que el agua pase los estándares de calidad requeridos para el suministro a los clientes. Entonces, los estándares de calidad del agua, que requieren de aguas más químicamente balanceadas pueden hacer que estas comunidades traten sus aguas para disminuir la necesidad del sello del revestimiento.

Se insta a los sistemas de agua o los municipios que estén preocupados acerca de la agresividad del agua contra el revestimiento de mortero de cemento sin sello, a seguir el procedimiento detallado de la sección II A, "uso del sello de revestimiento" en el preámbulo a la norma ANSI/AWWA C104/A21.4, para determinar si el revestimiento de mortero de cemento sin el sello será de una dureza o alcalinidad inconvenientes para el agua.

También en casos en donde las municipalidades o sistemas de servicio están preocupados acerca de agua que puede ser agresiva, se pueden considerar revestimientos de cemento de mayores espesores. Por favor consulte con ACIPCO para información de revestimientos de cemento más gruesos que el estándar AWWA C104 o ISO 4179.

Los revestimientos de mortero de cemento estándar o normales sin sello para tubería de hierro dúctil, generalmente se consideran adecuados para uso continuo con valores de pH entre 6 y 12. Para servicio con pH fuera de este rango, consulte a ACIPCO.



RESULTADOS SOBRE PRUEBAS
DE FLUJO EN TUBERÍA
DE HIERRO GRIS CON REVESTIMIENTOS
DE MORTERO DE CEMENTO

La pérdida de carga por fricción, o caída de la presión de una tubería es una preocupación cotidiana para el ingeniero de sistemas de agua. Los cálculos de pérdida de carga están basados en ecuaciones desarrolladas por ingenieros hidráulicos después de realizar numerosas pruebas de flujo en tuberías en servicio. Diversas fórmulas fueron desarrolladas por Darcy, Chezy, Cutter, Manning y Hazen-Williams, entre otros. De ellos, la fórmula y tablas preparadas por Hazen-Williams han probado ser el método más popular.

Un revestimiento de tubería para ser satisfactorio debe proporcionar una alto coeficiente de flujo C de Hazen- Williams inicialmente y debe tener suficiente durabilidad para mantener un coeficiente alto de flujo durante muchos años de servicio. A menos que el revestimiento cumpla con los requerimientos mencionados, sus otras propiedades químicas o físicas son de escaso significado. Numerosas pruebas de flujo se han hecho en tuberías en operación a través de todos los Estados Unidos para determinar qué tan bien el revestimiento de mortero de cemento cumple con estos requerimientos básicos. Las pruebas en ambas, tuberías nuevas o tuberías viejas en servicio, han permitido establecer un valor promedio de C que puede ser esperado de una tubería nueva de hierro revestida de cemento y también ha proporcionado una medida de la continuidad de la eficiencia de tales revestimientos durante períodos extendidos de servicio.



La tubería de hierro dúctil con revestimiento interior de mortero de cemento tiene un valor "C" de Hazen-Williams de 140 que se mantiene al paso del tiempo.



COEFICIENTE DE FLUJO PARA TUBERÍA DE HIERRO DÚCTIL REVESTIDA DE MORTERO DE CEMENTO

Para un flujo laminar plenamente desarrollado en una tubería, la fricción depende del número de Reynolds (una función de la velocidad, diámetro interno del tubo y la viscosidad cinemática del fluido que se transporta). Es importante notar que la rugosidad de la tubería no se considera. La razón es que para la distribución de velocidad parabólica del flujo laminar, muy poca cantidad de este flujo esta en contacto con los elementos rugosos de la superficie del tubo; las velocidades en la vecindad de la pared son muy bajas. Cuando el flujo laminar existe, el fluido parece fluir en varias capas, una sobre la otra. Debido a la viscosidad del fluido, un esfuerzo de corte se genera entre las capas del mismo. La energía del fluido se pierde por la fuerza de fricción producida por la fuerza de corte.

Para flujo turbulento en tuberías circulares, hay una capa de flujo laminar adyacente a la pared del tubo llamada la subcapa laminar. Aún en capas de frontera turbulentas, esta subcapa existe donde predominan los efectos laminares. En el caso de un tubo, conforme el número de Reynolds crece, la subcapa laminar es más delgada. Se sabe que la rugosidad no tiene efecto en la pérdida de carga para un flujo laminar, si la subcapa laminar es más gruesa que la rugosidad de la pared del tubo, entonces el flujo es hidráulicamente liso, y la tubería ha alcanzado su máxima eficiencia hidráulica. Si este flujo fuera graficado en el diagrama de Moody, coincidiría con la curva para tubo liso.

DIPRA (Asociación de Investigación para Tuberías de Hierro Dúctil) y su predecesora CIPRA (Asociación de Investigación para Tuberías de Hierro Gris) durante largo tiempo han sostenido un valor C de Hazen-Williams de 140 para usarlo con revestimientos de mortero de cemento para hierro gris y para hierro dúctil. La recomendación de un valor de C de 140 para efectos de diseño es sólida. Ello reconoce que el mundo real de las tuberías es muy distinto de la geometría obtenida en una tubería de laboratorio. Además, la DIPRA se mantiene haciendo pruebas continuas de líneas en operación y ha demostrado que el valor C de 140 se sostiene al paso del tiempo, aún y cuando se transporten aguas altamente agresivas.



EFECTOS DE UN DIÁMETRO INTERIOR MAYOR

En todos los diámetros de tubería normalmente especificados, los revestimientos de mortero de cemento para tuberías de hierro dúctil tienen un diámetro interno que es mayor que el diámetro nominal. Para la mayoría de tuberías de otros materiales, el diámetro interno es igual o en algunos casos menor que el diámetro nominal del tubo. La pérdida de cargas en un sistema de tuberías es mucho más sensible al diámetro interior disponible que los coeficientes normales de flujo.



REPARACIÓN EN CAMPO DE REVESTIMIENTOS
DE CEMENTO DAÑADOS

El revestimiento de cemento resiste las maniobras normales. Sin embargo, a veces la tubería o los accesorios pueden presentar daños o revestimientos dañados que tienen que ser reparados antes de ser puestos en servicio.

AWWA C 104, EN545 e ISO 4179 establecen que los revestimientos dañados pueden ser reparados, y el siguiente procedimiento de reparación es recomendado por ACIPCO:

    1. Corte el revestimiento dañado hasta llegar al metal, haciendo los bordes regulares.

    2. Moje o empape toda el área cortada y también el revestimiento adjunto.

    3. Con el área dañada limpia y el revestimiento adjunto mojado, distribuya el mortero (vea la mezcla recomendada abajo) uniformemente sobre toda el área a reparar. Después de que el revestimiento se ha vuelto firme y se adhiere bien a la superficie, dele el acabado con una brocha húmeda o un cepillo suave.

    4. El revestimiento reparado debe de conservarse húmedo colocando un trapo sobre el área requerida de la tubería o del accesorio por lo menos durante 24 horas.



MEZCLA RECOMENDADA DE CEMENTO.
El cemento se mezcla por volumen: 3 partes de cemento Portland; 2 partes de arena limpia; el agua necesaria para un revestimiento de 125mm a 200mm. La arena debe estar cribada y libre de arcilla.



PRECAUCIONES:

    1. El mortero para revestimiento no debe ser usado si la mezcla se preparó hace más de una hora.

    2. Una pérdida muy rápida de la humedad del revestimiento fresco debido a clima cálido o fuertes vientos evitarán un curado apropiado, y el resultado será un revestimiento suave y con polvo superficial. Para prevenir esta pérdida de humedad (a) no revista piezas que estén calientes y (b) cierre los extremos de la pieza con trapos húmedos.

    3. Los revestimientos frescos que se puedan o se lleguen a congelar no darán buen servicio: evite revestir cuando hay heladas.


 
 

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